El Proyecto de Intervención paisajística en el Entorno de las Grutas de Hércules es fruto de un 1º premio en un Concurso promovido por la Mancomunidad de Municipios del Bajo Guadalquivir, la Diputación de Cádiz y la Wilaya de Tánger, a través de un proyecto interregional, con fondos de la Unión Europea.
La situación estratégica de las Grutas de Hércules, situadas en el litoral atlántico a pocos kilómetros de la ciudad de Tánger, y dentro del ámbito regional del Estrecho de Gibraltar, nos indica su gran potencial como lugar de interés medioambiental y paisajístico, para atraer a visitantes de ambos lados del Estrecho.
Las Grutas de Hércules se sitúan al suroeste de la ciudad de Tánger, muy cerca de su ámbito metropolitano, y muy próximas a su aeropuerto, sobre la línea que define su costa atlántica, al sur del Cabo Espartel.
El ámbito de actuación del proyecto se sitúa sobre un macizo rocoso que avanza ligeramente sobre la línea costera, a una altura entorno a los 20m. sobre el nivel del mar. Bajo estas rocas, se sitúan las Grutas de Hércules, que se abren sobre el mar por medio de aperturas en los acantilados que salvan el desnivel. La leyenda cuenta que después de separar el Estrecho, Hércules descansó en ellas. Actualmente, unos complejos hoteleros de lujo la flanquean. Se puede acceder hasta el centro del área con el coche, donde nos encontramos restaurantes informales mezclados con aparcamientos improvisados, que esconden la entrada a las Grutas, y alteran las cualidades del lugar. El paisaje costero se define por una topografía de colinas y promontorios rocosos separados por ensenadas y playas, cuya forma se define por la acción del agua.
En nuestro ámbito de actuación, la interacción del agua con la topografía se hace especialmente patente en los acantilados tras los que se esconden las Grutas. Las formas de las rocas se moldean por la acción de las olas, y por las aguas que se filtran desde su cota superior. En otras zonas en las que la roca baja suavemente hasta el mar por medio de planos horizontales sucesivos, el agua erosiona rítmicamente la roca, generando pequeñas huellas circulares, construyendo un paisaje de innumerables concavidades colmadas por el agua.
Sorprende la clara definición geométrica de estas formas circulares, que a veces parecen generadas por la mano del hombre.
De hecho, el hombre también ha erosionado el paisaje, al extraer la piedra caliza de estas rocas mediante geometrías circulares, para obtener ruedas de molino. Las rocas que definen este litoral están invadidas por restaurantes informales, situados sobre ellas de forma desordenada. Sin embargo, estas construcciones espontáneas también tienen cualidades positivas.

El centro del área de actuación está invadido por un aparcamiento improvisado. Las construcciones informales obstaculizan la relación con el paisaje. Lo que más se percibe es el coche. Las construcciones informales sobre las rocas tienen aspectos positivos. La ligereza de los elementos de sombra de los restaurantes y teterías, hacen de filtro de la luz solar. La focalización de las vistas pone en valor el mar.
Las sillas de plástico de las terrazas se esparcen por las rocas, creando improvisados espacios estanciales y de reunión, siempre cambiantes.
La entrada a las Grutas, que se oculta tras las construcciones, pasa prácticamente desapercibida. No hay indicaciones para llegar a ella, ni explicaciones previas. Sólo una pintura en la roca de un Hércules de tebeo nos indica su pasado legendario.
El interior de las grutas está también invadido de puestos de souvenirs, muchos de ellos sin relación alguna con el lugar, que alteran la percepción de este impresionante espacio natural. Los espacios interiores de las grutas ofrecen formas sugerentes producidas por la acción del agua filtrada a través del terreno, y también por la erosión del hombre. Los efectos de la luz natural sobre las rocas contrastan con los espacios en sombra, creando claroscuros de gran belleza. Al final del recorrido por la gruta, una gran abertura sobre el acantilado nos ofrece una espectacular vista sobre el mar, una percepción que resulta insólita desde el interior de un espacio subterráneo.
Otras aberturas de menor dimensión pautan de luz el interior de las Grutas, proyectando la luz del sol reflejada sobre el mar en las paredes rocosas.
En el proyecto, partimos de la observación del territorio y de su naturaleza modificada por el agua, para generar un sistema de intervención paisajístico de escala territorial que recupere y potencie sus cualidades naturales. Nuestras actuaciones tratan de entrar en resonancia con la acción de los agentes naturales que han moldeado el paisaje.
El territorio, actualmente degradado, deja entrever el valor de las huellas del hombre, de la vegetación, de su relieve, y sobre todo de la acción del agua, a través del tiempo.
Proponemos liberar al territorio de la degradación a la que se encuentra sometido y recuperar todo el potencial del paisaje natural.
Nuestro sistema de intervención está articulado a través de la topografía, de la acción del agua, la vegetación y la arquitectura.

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